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Alberto Lleras, sobreviviente a un accidente ocurrido hace 50 años.
4:30 pm. Sábado 11 de Enero de 2020
“Todos salimos a volar”: sobreviviente de trágico choque entre bus y Expreso del Sol
4:30 pm. Sábado 11 de Enero de 2020
Alberto Lleras, quien vio morir 24 miembros de su familia, estaba de cumpleaños ese día. Esta es su historia.

El domingo 11 de enero de 1970, a las 12:15 del mediodía, Santa Marta se estremeció con una de las mayores tragedias vividas en esta capital a causa de accidentes de tránsito.

En esa ocasión, el tren Expreso del Sol embistió a un bus y provocó la muerte de 36 personas, entre ellas 24 de una misma familia: la de Alberto Lleras, uno de los 14 sobrevivientes de aquel impactante suceso.

“Es muy duro cuando haces conciencia que la gente que se murió es tu familia, que se murieron 24 familiares tuyos, que se fue tu papá, tu madrastra, dos hermanas tuyas; en un solo momento se fueron los tuyos. Todo se acabó en un solo segundo”, dijo Alberto Lleras en diálogo con Seguimiento.co, recordando a sus hermanas Marbel Luz y Omaira; a su padre Segismundo Lleras Noriega y a su madrastra Gloria De Lima.

La familia había partido de Barranquilla hacia la capital del Magdalena con el ánimo de pasear y compartir, en especial porque ese domingo Alberto cumplía 12 años. En la actualidad, cuando llega a sus 62, sigue recordando aquel instante en que perdió a sus seres queridos.

“Fuimos de Barranquilla a Santa Marta y fuimos a Bonda, estando en Bonda no nos gustó y retornamos, íbamos a El Rodadero y en la avenida, donde está el puente del Once de Noviembre, donde está la carretera del tren, ese fue el punto de encuentro del bus y el tren que nos puso a volar a todos”, comentó el hombre a este medio digital.

Después de que el bus quedó hecho pedazos, Alberto no lograba asimilar lo que pasaba; su capacidad de ver tenía una especie de filtro azul y la realidad no lograba ser captada con los colores reales. Pero, quizá, así era mejor, para que el entonces niño no distinguiera si lo que sus ojos percibían era sangre o cualquier otro líquido.

“Recuerdo que cuando pasó la tragedia volé por los aires; me quebré el fémur y me quemé un poco la pierna y la cara. Recuerdo estar viendo la escena, pero como si hubiera puesto un filtro azul, donde veía la realidad azul”, manifestó.

El hombre añadió: “Vi a mi hermano intentando levantarse y no lo podía hacer; vi a mi hermana recostada a un árbol, estaba muerta; y veía unos charcos negros, era sangre, pero como veía como con un filtro azul…”.

Minutos después, Alberto Lleras fue socorrido por uniformados que llegaron al lugar de la tragedia. Lo cargaron y lo montaron en un vehículo donde estaban algunas primas y tíos. “Me recogen unos policías militares, me montaron en un camión del Ejército y ahí estaban unos tíos, unas primas, botando sangre. Fue muy duro”.

Alberto demoró recluido un mes en el Hospital San Juan de Dios de esta capital. Precisamente, 30 días después entendió la magnitud de lo sucedido. El proceso de recuperación fue largo: no podía caminar, estaba en silla de ruedas; luego comenzó a hacerlo con ayuda de un caminador; posteriormente usó muletas, hasta que por fin recobró la movilidad en sus piernas de forma normal.

¿Cómo asimilar una tragedia de esa magnitud?

El proceso de llevar una vida sin gran parte de su familia no fue fácil para Alberto. No obstante, es enfático al afirmar que hoy en día agradece la unión que surgió con sus otros hermanos, quienes se rodearon mutuamente y ayudaron a salir adelante.

“Una de las cosas más importantes es la unidad con mis hermanos, quedamos solos, comenzamos a salir adelante. Nos criamos juntos”, indicó.

De igual forma, para Alberto fue difícil asimilar que una de las fechas especiales en su vida, su cumpleaños, coincidía con el de la muerte de sus 24 familiares. “Cumplir años el día en que se murió toda mi familia, esa es otra cosa que uno tiene que superar, pero aquí estoy”.

Claramente, la muerte de cada uno de sus allegados lo marcó; pero, quizá, la más difícil de sobrellevar fue la de su padre, a quien recuerda con el mismo amor de hace 50 años.

“Creo que hay frases que los padres dejan a sus hijos como un patrimonio, mi padre me decía que pasara lo que pasara, estudiara, que me superara. Siempre quise hacer presencia de esa frase en una acción mía”, comentó Alberto, quien se hizo profesional en teología y es docente. Precisamente, el hecho de haberse superado a nivel personal y profesional considera que es la mejor manera de honrar la memoria de su padre, el señor Segismundo Lleras.

Alberto, quien en abril de 2019 lanzó su libro ‘El hombre que derrotó el destino’, considera que es importante mantener el legado de su padre. Por ello, a sus tres hijos les ha dejado como patrimonio algunas frases para cuando él no esté, las sigan poniendo en práctica.

“Si caes 100 veces, tienes 101 oportunidades para levantarte. Las adversidades tú no pides encontrarte con ellas, se te aparecen en la vida, pero sí es voluntad tuya recuperarte de ellas. Si un episodio en tu vida te golpea, eso es algo que no se pide, pero uno no puede quedarse con el dolor y el sufrimiento, pensando que la vida tiene que devolverte los muertos que ya no van a venir. Hay que vivir y buscar la felicidad a pesar de todo”, puntualizó Alberto Lleras.

 

 

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