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Christian Daes, empresario barranquillero.
11:00 am. Viernes 03 de Abril de 2020
“El mayor miedo de los empresarios es que frenen la economía y después sea imposible reiniciarla”: Christian Daes
11:00 am. Viernes 03 de Abril de 2020
Para el empresario y presidente de Tecnoglass, si la cuarentena llegara a alargarse varias empresas del país no tendrían cómo sopesar las pérdidas.

La emergencia por el coronavirus ha puesto en jaque al sector privado en el país. Por un lado tienen la obligación de mantener los empleos aún cuando paran su producción y reducen sus ingresos. Y por el otro tienen la incertidumbre sobre cuánto tiempo durará esta situación y si podrán soportarla. 

En los últimos días se ha generado una gran preocupación por la posibilidad de que la cuarentena en Colombia dure un par de meses más. Incluso, el presidente de la República, Iván Duque, no descartó que se amplíe la cuarentena y la alcaldesa de Bogotá, Claudia López dijo que el aislamiento obligatorio podría ir hasta junio.

Esto podría traer devastadoras consecuencias para la economía. Un análisis de la Facultad de Economía de la Universidad de Los Andes asegura que apagar el aparato productivo del país y dejar funcionando solo sectores como alimentos, salud y transporte le costaría a la Nación como mínimo 10% del PIB cada mes. 

Según el informe, esto se debe a que cerca de la mitad de los trabajadores del país estarían inactivos en especial en sectores vulnerables por la pandemia como minería, textiles y confección, impresión y edición, construcción, comercio y turismo. 

En ese contexto, Dinero dialogó con Christian Daes Abuchaibe, presidente de Tecnoglass, quien aseguró que “el mayor miedo que tenemos los empresarios es que frenen la economía y después sea imposible reiniciarla” pues además de afectar la producción de las empresas reducirá drásticamente los ingresos de los colombianos.

Para el empresario, la prioridad en este momento es buscar el equilibrio entre la economía y la salud humana, con el objetivo de que en adelante la hambruna y la pobreza no se conviertan en un problema mayor que el mismo coronavirus. 

Al respecto, señaló que mantener los empleos será una de las principales tareas del sector empresarial en el país. Sin embargo, es necesario recordar que no todas las compañías cuentan con la capacidad para hacerlo por más de quince días o un mes. “Nadie pensó que una pandemia podía generar este tipo de situaciones. Se ha hablado de la gran depresión, de las lecciones que dejó, pero nunca nadie antes explicó qué podía pasar con una pandemia. Y lo estamos sintiendo. Las empresas no estaban preparadas para esto”, afirmó. 

“Los empresarios llevamos una gran carga. Se piensa que somos ricos, que nos sobra todo. Pero no se dan cuenta que para nosotros es un gran dolor llegar a pensar que podemos afectar a más de 5.000 empleados, en el caso de Tecnoglass, cuando ellos fueron los que nos llevaron a donde estamos”, agregó.

Al respecto, señaló que de establecerse una cuarentena hasta junio, es necesario que se haga de tal manera que no permita que el aparato productivo se apague en su totalidad y que el Gobierno tenga en cuenta los compromisos ya pactados por algunas compañías con sus clientes, pues muchas empresas tendrán que renegociar con nuevas condiciones o perder sus compromisos, lo que podría incluso pegarle a la confianza empresarial. Así, propone que se haga escalado y programado para que las empresas puedan subsistir. “En circunstancias adversas no vamos a hacer lo indebido. Pero tampoco podemos irnos al otro extremo”, afirmó.

Recalcó que aunque las empresas acaten las medidas del Gobierno y paren por hasta tres meses para salvaguardar la vida de los ciudadanos, la afectación en materia de ingresos para el Estado será muy alta. “El aparato productivo tiene que comenzar porque si no lo hace, ¿de dónde recoge impuestos el Gobierno?”, puntualizó. También apuntó que se debe pensar en hacerlo de tal manera que la situación no deje grandes ganadores o perdedores, sino que el panorama para todos los sectores y organizaciones esté por igual. 

Aunque Tecnoglass está paralizada por cuenta del Covid-19, Daes aseguró que la compañía pudo hacerlo gracias a que tenían adelantada gran parte de la producción y sus libros de pedidos están al 100%. 

“Este año será decente, no lo vemos que afecte, por ahora, nuestras proyecciones. Sin embargo, si se extiende la situación otro podría ser el panorama”, afirmó señalando que gran parte de esta tranquilidad se debe a que aún el sector de la construcción no está totalmente paralizado en su principal mercado, Estados Unidos. 

‘Una luz de esperanza’ 

La emergencia por el Covid-19 que ya deja en el país más de 1.100 casos y 19 muertes, trajo consigo un sinnúmero de donaciones por parte del sector empresarial del país. La mayoría de ellas destinadas a las poblaciones más vulnerables y al sector salud. 

En el caso de Tecnoglass, además de informar que protegería laboralmente a sus 5.700 empleados, incluso si la cuarentena se prolongaba, adoptó tres barrios del entorno de la planta ubicada en la avenida circunvalar de Barranquilla con el fin de ayudar a la población que no cuenta con los recursos para sobrellevar los días de aislamiento. 

La iniciativa entregará 40.000 mercados en esas comunidades, 10.000 semanales, y los que sobren entrarán a reforzar la entrega de mercados que inició simultáneamente la Alcaldía de Barranquilla y la Gobernación de Atlántico. Los barrios beneficiados son La Playa, Las Flores y Siape en Barranquilla. Las ayudas comenzaron a entregarse esta semana a través de las juntas de Acción Comunal. 

“Los empresarios debemos ser una luz de esperanza e incentivar a otros a que dejen la tacañería y se acuerden que mientras dormimos las fábricas, afuera hay gente que no tiene nada y que necesita una ayuda para sobrevivir”, afirmó Daes Abuchaibe.

TOMADO DE LA REVISTA DINERO

 

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